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A nivel mundial los individuos utilizan los idiomas en la rutina diaria para expresar sus ideas y opiniones, al interactuar con familiares, amigos y compañeros de trabajo. Esa transmisión de mensajes varía, dependiendo del receptor, coloquial en ocasiones y formal en otras, pero siempre con un mismo fin, la comunicación.

En las sociedades, hay momentos en que surge la necesidad de realizar gestiones legales, estudios, proyectos de trabajo, migración, entre otros, que requieren utilizar documentos oficiales en una lengua extranjera, con la debida concordancia y exactitud del contenido del texto original y el del otro idioma.

En este sentido, se hace presente la traducción como proceso, mediante el cual el contenido de un texto se reproduce en otro idioma, conservando sus respectivas correspondencias semánticas, sintácticas, morfológicas y culturales, con la finalidad de trasladar y transmitir el mensaje exacto, eficiente y efectivo.

Este requisito surge como parte de los acuerdos internacionales, al exigir la reproducción veraz y precisa de documentos en una lengua extranjera que garanticen la igualdad y veracidad con el texto original, por medio de equivalentes claros y precisos.

 

La Traducción Jurada es única y no se debe confundir 

En un sentido amplio, traducir es enunciar en un idioma extranjero lo que se ha dicho en una lengua original, conservando siempre sus elementos semánticos y estilísticos, que aseguren la calidad del contenido. 

Dependiendo del tipo de traducción se deben considerar ciertos aspectos puntuales, que marcan la diferencia y no se pueden obviar, no es lo mismo un documento que cumpla simplemente una función comunicativa, a otro que garantice la originalidad del contenido traducido.

En ocasiones se tiende a confundir la traducción jurídica con la jurada, y aunque pueden coincidir, cada una tiene sus especificidades que se deben respetar. La primera es usada para documentos legales y la segunda en caso de trámites oficiales con organismos internacionales.

La Traducción Jurada tiene por finalidad dar fe de la autenticidad del documento que se presenta, siendo el traductor el único responsable de su exactitud, claridad y veracidad. Para cumplir con los requisitos legales exigidos requieren un formato en papel específico con firma, sello y visado del organismo encargado de su revisión.

Algunos documentos que requieren Traducción Jurada pueden ser, personales: títulos, notas, certificados académicos, de nacimiento, de defunción, constancias de experiencia profesional, cartas de antecedentes penales y Empresariales: contratos, cartas de representación, cuentas periódicas, documentación mercantil, entre otros.

Si la Traducción Jurada ha cumplido con los pasos formales y requisitos exigidos, la autoridad competente la ratifica y certifica oficialmente para que tenga validez jurídica a nivel internacional. 

 

Una Traducción Jurada garantizada requiere de Especialistas calificados 

Toda traducción escrita, oficial o legal, independientemente del tipo de texto, requiere de los servicios de un profesional con formación académica universitaria, dominio de idiomas y que cuente con el aval del Organismo de Asuntos Exteriores del país. Aquí surge la figura del Traductor Jurado.

Dependiendo del país, el término varía. Se conoce también como Traductor Oficial, Intérprete Público, Traductor Público Juramentado, Perito Traductor, pero todos de igual manera, autónomos o pertenecientes a empresas privadas, deben contar con una certificación válida y formal para realizar traducciones oficiales.

Por tratarse de una actividad delicada y cuidadosa, se deben regir por la normativa y reglamentación legal del país y requieren de altos niveles de profesionalización y especialización en este tipo de traducciones, para garantizar el 100% de veracidad. 

El Traductor Jurado debe poseer un amplio dominio y conocimiento de elementos lingüísticos, morfológicos, términos legales, tanto del idioma del texto original como del extranjero, para evitar discrepancias. Al utilizar un lenguaje apropiado, correcto, sin modismos, con estilo formal y exactitud terminológica demuestra seguridad.

En la actualidad, debido a los intercambios empresariales internacionales y al crecimiento de los movimientos migratorios a nivel mundial, la figura del traductor Jurado está adquiriendo un rol relevante en las sociedades, su firma y sello lo hacen único y auténtico.

Indudablemente, un Traductor Jurado comprometido con su trabajo que realiza una traducción fiel, precisa, ajustada al idioma y elegante garantiza la confiabilidad del cliente. 

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